lunes, 1 de julio de 2019
lunes, 29 de junio de 2015
Una historia bonita:
El olivo milenario de Icíar Bolliaín
- Tiene 2.000 años, produce tres tipos de aceitunas y su dueño casi lo vende por 12000€
- Bollaín lo ha elegido para su película: "Es espectacular, bellísimo", dice de él
Observe el olivo de la imagen y sorpréndase de su edad: pudo ser el lugar de descanso para las tropas del primer emperador romano, Julio César Augusto, que entraban a conquistar Hispania. O el paraguas bajo el cual algún joven noble pudo leer las primeras copias de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Es un olivo milenario, posiblemente bimilenario. Es un árbol que, además de ser testigo de estos hechos históricos, ha acabado convirtiéndose en el protagonista de la nueva película de Icíar Bollaín, El Olivo, que actualmente continúa su rodaje en Alemania.
El árbol elegido por la directora madrileña está plantado en la finca Pleserems, en Canet lo Roig (Castellón), el pueblo que tiene más olivos milenarios que habitantes: 1.115 ejemplares frente a los 760 censados. Entre éstos se encuentra el orgulloso propietario del árbol de película. Se llama Vicente Capafons, es un agricultor jubilado de 82 años y puede presumir de que cuatro de los diez olivos que tiene en esa finca han cumplido ya más de 1.000 años. No es raro en una zona, la del Bajo Maestrazgo, donde hay más de 4.000 ejemplares milenarios.
Hasta allí se trasladó el equipo de producción de Bollaín, que se pateó toda la comarca buscando uno que cumpliera con lo que tenía en mente para convertirlo en la figura central de la película. Un buen día tocaron a la puerta de Vicente. El anciano y su hija Gloria los acompañaron hasta su parcela en Pleserems. Allí, en una fila de 10 olivos, había uno que destacaba por las dimensiones de su tronco: nueve metros de diámetro. Enorme, si consideramos que un olivo se considera milenario cuando su tronco supera los 3,5 metros de perímetro.
No hay modo de saber a ciencia cierta la edad exacta del árbol de Vicente Capafons, puesto que no ha sido datado como si se ha hecho con otros olivos vecinos a él. Pero el experto Arturo Esteve, que se ha dedicado toda su vida a retratar estos árboles, ha publicado el libro Olivos milenarios y monumentales de la provincia de Castelló y conoce muy bien este ejemplar se atreve a ponerle más o menos fecha a su nacimiento: "Por las dimensiones no es aventurado afirmar que tiene aproximadamente 2.000 años", dice.
A Icíar Bollaín más que su longevidad, le cautivó su imponente presencia. Así lo cuenta la directora a Crónica: "Tenía que ser no solamente milenario, que hay muchos y muy bonitos , sino especial. Este olivo es espectacular, es enorme, es bellísimo. Tiene un tronco con muchas caras cada una muy diferente, tiene un pedazo de copa... Reunía muchas cosas que necesitábamos porque a veces estos olivos destacan por el tronco o por la copa pero no son armoniosos entre sí. Y este lo es desde todos los ángulos. Es inmenso y hace honor al título de nuestra película".
Hace referencia en estas declaraciones Icíar Bollaín a un detalle que llamó mucho la atención de la productora, Morena Films, y que hace a nuestro protagonista único: en la zona central, su tronco toma forma de rostros humanos. En particular hay uno que parece una calavera.
El argumento de la película -protagonizada por Javier Gutiérrez y Anna Castillo y con guión de Paul Laverty- gira en torno al drama de una joven, Alma, y de su abuelo Ramón. El anciano de la ficción no habla ni come desde que, hace 12 años, su familia, tentada por una jugosa oferta -30.000 euros-, vendió un olivo milenario al que él estaba muy unido. Alma, convencida de que lo único que puede devolverle las ganas de vivir a su abuelo es recuperar el árbol, se embarca en una aventura por Europa hasta llegar a Alemania, donde fue trasplantado.
La historia de Alma y Ramón bien pudo ser la de Vicente, Gloria y toda la familia Capafons. A comienzos de este siglo, la venta de olivos milenarios españoles a países de Europa, como Francia, Italia, Mónaco o Bélgica, se disparó. Allí donde hubiera un interesado en decorar los jardines de sus palacios o mansiones llegaba un intermediario ofreciendo un olivo milenario de España. Algunos fueron a parar a la sede del Santander en Boadilla del Monte, donde Emilio Botín hizo plantar 12 olivos milenarios, de los cuales ocho proceden del Bajo Maestrazgo. El proceso de trasplante implica que se les sierre totalmente las raíces y las ramas por lo que algún ejemplar muere en el intento.
Vicente también recibió la llamada de un empresario interesado en el olivo con el que posa en estas páginas. "Un ingeniero me ofreció dos millones de pesetas (12.000 euros)", recuerda. Y él, confiesa su hija, estuvo tentado a venderlo a unos comerciantes, que después lo revenderían por tres veces más. "De la tierra se saca muy poco y a él le pareció mucho dinero", dice Gloria, quien convenció a su padre de que no se desprendiera de él. A su memoria acudieron las interminables tardes veraniegas que pasó en su infancia con él. Sentada bajo la sombra, jugaba con sus muñecas, las peinaba y maquillaba o ponía el té. "Era como mi hogar", dice esta profesora de instituto.
Sigue:elmundo.es
sábado, 27 de junio de 2015
¿Como hemos podido estar tanto tiempo sin comunicarnos?
Ha sido culpa nuestra. No se volverá a repetir.
Estaremos con vosotros a diario comentando lo que pasa en nuestro mundo, proponiéndoos recetas, comunicando novedades; en fin, lo que nos parezca interesante y creamos que os pueda interesar.
Es algo antiguo pero creemos que el enlace siguiente es muy importante. Denuncia fraude en marcas de aceite muy conocidas y, ¿sabéis que ha pasado?. Lo habéis adivinado: NADA. Ni siquiera se han molestado en desmentirlo.
Y eso nos mata a quienes ofrecemos aceite de verdad. ¿Como competir si enfrente tienes una montaña de fraude y consumidores poco selectivos?
http://www.elperiodicodeltietar.es/fraude-en-11-marcas-de-aceite-de-oliva-que-se-venden-como-virgen-extra/
lunes, 6 de mayo de 2013
Nosotros y Nuestro Aceite
Y aquí estamos. Con nuestros
aceites; iniciando algunos de nosotros, muy avanzado otros, nuestros procesos
de vida. Ver nuestros aceites en botella nos produce una especial satisfacción.
Es como si algo muy natural, muy próximo, y, al mismo tiempo, extraordinario,
nos ocurriera.
Haberse criado entre olivos
es una experiencia única, como el haberlo hecho en un puerto marinero, o entre
naranjos. Los olivos marcan tu vida, te impregnan de aceite y de alpechín. Tu
vida discurre entre ellos y ellos la mediatizan. La buena cosecha, cuando eres
niño es mas notada que conocida. La ves en tus padres, en sus amigos. El tono
de conversación fuerte y animada. Las opiniones, en cualquier ámbito, se
mantienen rotundas, y en el económico, abundan los planes de inversión, compra,
mejoras. Se formulan proyectos de nuevas casas o reformas en las actuales, se
habla de bodas…
También la mala cosecha se
hacía notar. Algo pesado se movía por el ambiente familiar. Algo decía a tu
cabeza infantil que ciertas cosas, las mismas que se afrontaban con optimismo y
decisión en otros años, era conveniente dejarlas para más adelante. Luego, la
vieja resignación preñada de fatalismo: “Ya se sabe: Olivarero un año de
terciopelo y dos en cueros”, “parece que las cabañuelas de este año son mejores…”.
Les parece oportuno a muchas
casas, hacer mención de los años en que la familia se dedica al olivar y al
aceite. A nosotros nos parece un ejercicio algo redundante. Si eres andaluz, si
tu familia lo es y siempre se dedicó al campo, ¿cuándo se pone en contador a
cero? ¿Cuál es la fecha que debe comunicarse a efectos comerciales, de
publicidad?
Nos planteamos la cuestión y
no supimos respondernos. Por si vale de algo, quizás decir que los primeros
asientos en los libros de Bautismo parroquiales, se remontan al siglo XVII. Pero
eso no garantizaría que hagamos bien el aceite ahora. De manera que, obviando
la cuestión nos centramos en cuando decidimos en la familia ocuparnos, no solo
de la producción de aceituna, sino en preocuparnos por la elaboración del
aceite, del mejor aceite. En ello estamos desde hace poco más
de una década, poniendo al servicio de nuestro propósito la experiencia adquirida
desde la infancia.
Y queremos conjuntar en algo
tan simple como una botella, la vieja tradición de la Bética romana y los
procedimientos más avanzados en la elaboración del aceite. Y creo que lo
logramos; selección cuidada de las aceitunas, recogida directamente del árbol
sin tocar el suelo, molturación y extracción en frío dan lugar a un aceite del
que estar orgullosos. Y lo estamos.
Ahora venía estudiar la
presentación. Qué botella, elegir la etiqueta. Largas discusiones al respecto
entre expertos de la imagen. Todos ellos convincentes y cargados de buenos
criterios.
Al final elegimos lo más sencillo que al mismo tiempo reflejara lo
que queríamos: un continente elegante, una etiqueta solo descriptiva y nuestro
aceite en ella.Así
presentamos nuestro aceite. Lo hacemos
tal como nacemos: desnudos, sometidos a tu juicio y buen gusto. Tiempo
tendremos de ponerles vestidos, etiquetas y oropeles. Hoy nada. Solo color,
aroma, sabor, texturas de lo bien hecho.
miércoles, 20 de marzo de 2013
De las ventajas del aceite de oliva ya tenemos casi todo dicho. Casi todo, pero da alegría que se siga insistiendo en ciertos aspectos.
Aquí os dejamos dos pequeños artículos que inciden sobre las ventajas del aceite de oliva. Están en ingles pero seguro que el traductor os ayudará en caso necesario.
http://www.digitaljournal.com/article/345370
http://www.tum.de/en/about-tum/news/press-releases/short/article/30517/
Que los disfrutéis y ya sabéis donde encontrarnos.
Aquí os dejamos dos pequeños artículos que inciden sobre las ventajas del aceite de oliva. Están en ingles pero seguro que el traductor os ayudará en caso necesario.
http://www.digitaljournal.com/article/345370
http://www.tum.de/en/about-tum/news/press-releases/short/article/30517/
Que los disfrutéis y ya sabéis donde encontrarnos.
domingo, 17 de febrero de 2013
El invierno se resiste a marchar. Aún nos dejará frio y mal tiempo y como la cocina es una buena forma de sobrellevarlo os damos una receta antigua que os va a gustar y sorprender. Vamos allá:
Maneras hay
muchas, todas buenas, según los gustos y como se hacía en casa. Una muy buena y
divertida de leer es del siglo XIX y fue escrita en verso por el castizo
escritor Tomas Luceño y Becerra (Madrid, 1844 – 1933)
Y ya sabes, el aceite Oleobética Picual de generoso sabor, unas rebanadas de pan tostado y que no falte un buen vino tinto.
A disfrutar !!!!!!!!!!
morteruelo.
Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua
(Del dim. desus. de mortero).
1. m. Guisado
que se hace de hígado de cerdo machacado y desleído con especias y pan rallado.
Es un plato
antiguo pero que cambiando el nombre y servido escaso, escasísimo, y
adecuadamente “emplatado” se moderniza, porque es un “pate” hecho en casa y muy
rico si se hace, además, con Oleobetica Picual. Seguramente su procedencia es
de Extremadura aunque existen fórmulas para toda Castilla
Coges hígado de cerdo
lomo y aves, lo rehogas
con aceite y ajo frito;
pero, por dios, no lo comas,
que todavía hace falta
una multitud de cosas.
Todo esto lo cueces mucho,
porque de ese modo logras
deshuesar las aves y
(procediendo en buena lógica)
que se desmenuce el lomo
y el hígado, al cual colocas
dentro de un mortero limpio,
le machacas, en buena hora
por un colador lo pasas,
y en el caldo donde todas
estas carnes han cocido
con mucha calma lo embocas;
si te gustan las especias,
con especias lo sazonas.
Después rallas pan; lo echas
en el caldo, se incorpora
a las referidas carnes,
y todo una pasta forma
que sacas "in continenti",
en grandes tarros colocas,
lo conservas algún tiempo,
librándolo de las moscas,
Y si quieres te lo comes,
y si no, no te lo comas;
que cada cual es muy dueño
de su estómago y su boca.
Y ya sabes, el aceite Oleobética Picual de generoso sabor, unas rebanadas de pan tostado y que no falte un buen vino tinto.
A disfrutar !!!!!!!!!!
jueves, 31 de enero de 2013
¿Seguimos con ganas de comer cosas tradicionales, ricas y sencillas?
Pues ahí os va otra receta sacada del baúl de los recuerdos, como siempre fácil de hacer y agradecida de resultados.
2 lonchas de tocino fresco entreverado.
200 gr. de guisantes congelados.
200 gr. de habas baby.
1 manojo de ajos tiernos.
1 diente de ajo.
2 cucharadas de tomate frito.
1 cucharada de pulpa de pimientos choriceros.
8 cucharadas de Oleobetica Picual
1 cucharada de pimentón.
9 tacitas de caldo de carne.
Sal, pimienta.
Pues ahí os va otra receta sacada del baúl de los recuerdos, como siempre fácil de hacer y agradecida de resultados.
ARROZ CON
MORCILLA
Ingredientes
para 4 personas
4 tazas pequeñas
de arroz.
2 morcillas de
cebolla.2 lonchas de tocino fresco entreverado.
200 gr. de guisantes congelados.
200 gr. de habas baby.
1 manojo de ajos tiernos.
1 diente de ajo.
2 cucharadas de tomate frito.
1 cucharada de pulpa de pimientos choriceros.
8 cucharadas de Oleobetica Picual
1 cucharada de pimentón.
9 tacitas de caldo de carne.
Sal, pimienta.
Tiempo de
preparación: 45 minutos en cazuela.
Preparación
1.- Freír en el
aceite caliente el tocino en dados gruesos y la morcilla en rodajas gordas.
Reservarlos.
2.- Colar el aceite
si tuviera trocitos de morcilla y freír el diente de ajo picado y los ajos
tiernos en trozos. Antes de que tomen color, fuera del fuego añadir el pimentón
y enseguida el tomate frito y la pulpa de choriceros..
3.- Rehogar las
habas, los guisantes y después el arroz durante unos minutos.
4.- Incorporar las
morcillas y el tocino, cubrir con el caldo hirviendo y cocer 10 minutos a fuego
vivo y 8 minutos a fuego más suave. (Si se hace en la olla
rápida cocer de 3 a 5 minutos.)
Comprobar el punto de
sal, dejar reposar unos minutos y servir.
(Se trata de un plato "contundente". El que avisa no es traidor.)
miércoles, 30 de enero de 2013
Tiempos de crisis. Y lo que nos queda dirán muchos. Y es cierto, pero la vida sigue y de lo mejor que tiene son la familia, los amigos, los ratos que pasamos con ellos. Y la crisis nos ha recordado que podemos hacerlo en casa, gastando poco, participando todos y disfrutando, sin mas, de todos. Sin necesidad de grandes marcos, ni de grandes presupuestos.
Vamos a redescubrir las alegrías de la cena en casa, la intimidad con los cercanos...
Y esta receta va de eso. De hacer algo original, barato, fácil y rápido.
Vamos a ello:
Vamos a redescubrir las alegrías de la cena en casa, la intimidad con los cercanos...
Y esta receta va de eso. De hacer algo original, barato, fácil y rápido.
Vamos a ello:
PECHUGAS
DE PAVO CON MARISCO.
Ingredientes
Para 4 personas.
1/2 kg. de
pechugas de pavo en filetes no muy finos.
8 piezas entre
langostinos, cigalas, gambones...lo que haya.
1 cebolleta
tierna, o media cebolla no muy grande.
2 tomates
pelados, pueden ser de lata al natural. Pero mejor no.
1 hoja de laurel.
1 copa de cava
seco o brut. Nada de guarrerías dulces o semis.
Aceite, sal y
pimienta
Ahora vamos a
trabajar:
En una cazuela,
mejor de barro, calentar un dedo de aceite Oleobética Arbequino y saltear el
marisco hasta que tome color. Color de estar hecho, se entiende.
Reservar aparte y, en
el mismo aceite a fuego vivo, dorar bien rápido los filetes de pavo previamente
salpimentados al gusto. (Al gusto del que los cocina, no vale que vengan los comensales
con exigencias, encima).
Reservar junto
con el marisco.
En el mismo
aceite, que empezará a estar bien sabroso, sofreír la cebolleta cortada
fina hasta que esté tierna, añadir el tomate, dar unas vueltas y dejar hacer a
fuego lento quince minutillos. Añadir el cava y la hoja de laurel entera, y
dejar cocer cinco o diez minutos más, hasta que la salsa esté ligada.
Devolver a la
cazuela el marisco y las pechugas, dejar hacer unos cinco minutos (el pavo
tiene que hacerse, pero no secarse, por Dios).
Y a la mesa.
Acompañaos de un vino
blanco o un cava secos y de muy buena compañía.
Que lo paséis bien.
jueves, 3 de enero de 2013
Buenas
noticias gastronómicas.. (aunque os las damos algo tarde...)
Sentimos hacerlo con retraso, aunque como dice el refrán: Nunca es tarde si la dicha es buena...
Esperamos que os sea útil en cualquier caso nuestra hallazgoón que cuando los cientificos tratan de alabar una grasa "la comparan con el aceite de oliva"..
Por el aceite, por nuestro aceite: Feliz Año Nuevo!!!!!!!!!!!!!
Las
comilonas de Navidad
Este año usted no está obligado a
pasar por “esto” otra vez.
Según un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, todos
los años en estas fechas engordamos 500 gramos. “Medio kilo no parece
demasiado”, comenta el Dr. Hack Yanovski, autor de esta publicación. “Pero
lo que de verdad nos ha llamado la atención es que el peso ganado ya no se
pierde en los doce meses siguientes”. (1) Nochebuena, Navidad, Fin de
Año, Año Nuevo, comida de Reyes… más las comidas de empresa, con amigos… Si
usted cada Navidad gana medio kilo y luego no lo pierde, al cabo de veinte años
habrá acumulado unos… sí, efectivamente: diez kilos más.
Las celebraciones de Navidad, que
más bien podrían llamarse “las fiestas de los atracones”, explican claramente
el aumento de peso que cada año se registra en las estadísticas de los países
desarrollados.
Según las encuestas sobre la manera
en la que vivimos estas fiestas, se trata de un período en el que nuestra
actividad física disminuye, pasamos demasiado tiempo en atmósferas recargadas y
nuestro ritmo de sueño se trastorna de forma notable.
Cuando no se duerme lo suficiente,
cae el nivel de varias hormonas “quema-grasas”, como es el caso de la
testosterona o de la hormona del crecimiento. También se reduce el nivel de
leptina, una hormona que se libera en el flujo sanguíneo cuando aumenta la
cantidad de grasa almacenada en los adipocitos (células grasas), para avisar al
cerebro de que el cuerpo ya tiene suficientes reservas y debe inhibir el
apetito. Por el contrario, con la falta de sueño aumenta el nivel de grelina,
la hormona del apetito, que segrega el aparato digestivo y que provoca las
ganas de comer. Esto hace que nos sintamos agotados por tanta comida y por la
falta de ejercicio físico y de sueño, y que tratemos entonces de compensarlo…
comiendo más, buscando cada vez más desesperadamente “darnos el capricho” a
base de marisco jamón, carnes grasas, turrones y mazapanes, mientras nuestro
organismo nos dice a voces que no puede más.
¿Significa esto, querido Lector, que
cual guardián de la salud natural voy a animarle a celebrar este año las
Navidades comiendo tofu?
No, quédese tranquilo. Las
tradiciones están para respetarlas. Y aunque no sea más que por educación hacia
su familia política, disfrute, inhale el delicioso aroma del pavo relleno que
ya se está dorando en el horno… y prepárese para sentarse a la mesa.
Para disfrutar más de las fiestas es
indudable que debemos ser moderados. Llene el vaso y el plato sin pasarse.
Evite que las sobremesas se eternicen innecesariamente. Ante todo, aproveche
que está con la familia para dar un paseo todos juntos después de comer. Y por
último, compense los excesos de las grandes comilonas navideñas contentándose
ese día con una infusión (sin azúcar) como cena, en lugar de abalanzarse sobre
las sobras de la comida.
De esta manera, disfrutará más de
las comidas y recordará las Navidades de 2012 con mejor sabor de boca.
No obstante, siendo rigurosos desde
el punto de vista científico, estos alimentos que únicamente solemos tomar en
Navidad también tienen sus propiedades… valiosas tanto para el cuerpo como para
el espíritu. Conviene tenerlo en cuenta.
A continuación le voy a contar las
características de los alimentos que se dispondrá a comer sí o sí esta Navidad:
El foie… ¿excelente para la salud? ¡Vía libre
al foie!. Con ello no quiero incitar a su consumo, sobre todo si usted ha
tomado la decisión de no consumirlo por respeto a los animales por el maltrato
que supone la alimentación forzada que exige su producción.
Sin embargo, he prometido
proporcionarle información sobre los efectos en su salud de los alimentos
típicos navideños, y debo contarle la verdad sobre las propiedades nutritivas
del foie. Porque lo cierto es que el foie, plato de lujo en muchos países en
las grandes ocasiones -sobre todo en Francia-, se ha convertido también en
bocado obligado en las mesas navideñas españolas (¡España se ha convertido en
el segundo país más consumidor de foie del mundo!).
Usted no ha tenido que esperar a
leerlo ahora en Tener S@lud para darse cuenta de que el foie es uno de los
alimentos más calóricos que existen. Si se come demasiado, se engorda, eso no
tiene vuelta de hoja.
Pero, al contrario de lo que
podríamos imaginar, la grasa del foie es en su mayor parte buena. Se trata en
un 56% de ácidos grasos monoinsaturados, es decir, los mismos que contienen el aceite de oliva. No tienen ningún efecto
negativo sobre las arterias. (2) Y lo que es mejor: el foie reduce el riesgo
cardiovascular. En efecto, contiene una dosis inmensa de vitamina B,
indispensable en el ciclo de la metionina, un aminoácido esencial.
Por norma general, el organismo
transforma la metionina en homocisteína, que se recicla ella misma en metionina
gracias a la vitamina B. El problema está en que a muchos de nosotros nos falta
vitamina B: algunos estudios afirman que entre el 67,5 y el 90% de los adultos
nunca tendrá las cantidades recomendadas de vitamina B6, y entre el 40 y el 90%
de la B9.
Esto significa que nuestra
homocisteína no se está reciclando bien y se está acumulando en la sangre. Y
eso es algo más que un fastidio porque, según las observaciones clínicas, el
riesgo de sufrir un infarto se duplica o hasta triplica en las personas que
tienen niveles altos de homocisteína.
La solución es muy sencilla: debemos
elevar nuestros niveles de vitamina B, porque ésta elimina la homocisteína. Y
efectivamente, los estudios realizados confirman que unos niveles altos de
vitamina B en la sangre se asocian con un riesgo menor de sufrir un infarto.
(3) Y señoras y señores, no existe ningún otro alimento sobre la faz de la
tierra más rico en vitamina B que justamente….¡el foie!.
El doctor Kilmer McCully, el primero
en observar los efectos negativos de la homocisteína en las arterias en 1969,
atribuye la baja tasa de mortalidad por accidentes cardiovasculares en el
sudoeste de Francia (donde se concentra el 90% de la producción de foie de
Francia, que a su vez es líder mundial), precisamente al consumo de foie. Según
él, el foie como concentrado de vitaminas de tipo B contribuye a conservar
bajos los niveles de homocisteína en las personas que lo consumen.
No se ha realizado ningún estudio
que demuestre que quienes toman foie gozan de mejor salud que el resto, pero
100 gramos de foie contienen un aporte considerable de vitamina B, hasta el
600% de lo recomendado para la B12… y sin correr el riesgo de sobredosis.
No quiero decirle con esto que le
recomiendo que trate la hiperhomocisteinemia a base de foie aprovechando su
alto contenido en vitamina B. Pero no he querido ocultarle esta interesante
propiedad.
Para terminar, el foie es rico en
vitamina A o retinol, excelente para los ojos, como su propio nombre indica
(retinol, de retina).
Jamón,
jamón.
El jamón, auténtica joya de nuestra
gastronomía, sin duda tendrá un lugar destacado en las mesas navideñas.
Aunque todos se llamen jamón, no son
el mismo jamón todo lo que compra bajo este nombre, pues varían en función de
la raza del cerdo y de la alimentación. Lo hay ibérico (y a su vez de bellota,
recebo, cebo o cebo de campo) o de cerdo blanco (a su vez serrano o curado) y a
su vez paletillas (patas anteriores) y jamones (posteriores).
Desde un punto de vista nutricional,
tampoco son iguales unos y otros. El jamón serrano tiene menos calorías y menos
grasas que el ibérico, pero también tiene menos proteínas de buena calidad y
también más sodio (malo para los hipertensos). Las supuestas propiedades
nutricionales del jamón ibérico de bellota no son ningún mito: es antioxidante
y tiene mucha vitamina E. La calidad de su grasa es excelente (más del 50% de
su composición es ácido oleico, el del aceite de oliva), por lo que
facilita la producción del colesterol bueno (HDL) y reduce a la vez el del
“malo” (LDL).
En definitiva, que el cerdo ibérico
alimentado libremente en dehesas de bellotas es un auténtico “olivo
con patas” y su jamón, sin excesos, es beneficioso para la salud.
Salmón
y marisco
Todos estos alimentos son ricos, muy
ricos, en ácidos grasos omega-3
Como ya sabemos, los ácidos grasos
omega-3 afectan directamente a la personalidad, la inteligencia y en particular
a la salud cardiovascular. Nuestra dieta alimentaria debería contener la misma
cantidad de omega-3 que de omega-6. Los omega-3, presentes en las nueces, el
pescado azul y el marisco, hoy en día no son suficientes, e incluso gran parte
de la población de los países industrializados ni siquiera los consume. Por el contrario, nos inflamos a tomar
omega-6, que aparece en abundancia en el aceite de girasol. Este exceso de
omega-6 frente a los omega-3 provoca numerosas patologías, entre ellas
depresión y el aumento de casos de cáncer. Existen decenas de estudios
sobre los peligros de las dietas altas en omega-6.
Las celebraciones de Navidad son la
ocasión perfecta para reestablecer el equilibrio de ácidos grasos en beneficio
deomega-3; es decir, para cuidar las arterias y el cerebro. Y la importancia de
los productos del mar no se limita a esto. Las ostras y otros mariscos son
ricos en antioxidantes (zinc, cisteína, taurina, selenio). Añádales un poco de
limón y tendrá un potente salpicón de antiradicales libres, especialmente
beneficiosos para los fumadores y para todos aquellos que viven con estrés o en
ambientes contaminados.
Una cualidad inesperada del pavo
relleno El pavo tiene
una cualidad más al margen de sus propiedades nutricionales ya sabidas (es una
carne blanca baja en grasa y poco calórica, cualidades que sin embargo se
“neutralizan” al acompañarlo para la ocasión con un relleno y unas guarniciones
super calóricas).Pero la sorpresa es que el pavo contiene un componente muy
interesante, sobre todo en estas fechas: la N-acetilcisteína, que recarga las
células del antioxidante gluthatión.
El glutathion es el más potente
antioxidante intracelular conocido. Al ser un desoxidante corporal general
tiene efectos contra la resaca, minimizándola o reduciendo su duración. Y si lo
rellena con frutos secos como las castañas, sepa que éstas son ricas en
potasio, que es excelente para la hipertensión, y contienen gran cantidad de
fitoesteroles, unos compuestos que reducen el colesterol.
Si en su mesa de Navidad opta por el
cordero al horno, no pierda de vista que es uno de los animales que acumula
más grasa (que además es grasa saturada) en algunas de sus piezas. Si el
cordero es joven, la mayor parte de la grasa está alrededor de las vísceras y
bajo la piel, así que sólo tiene que resistir la tentación de comerse la piel y
retirarla. Si el animal es mayor, la grasa está dentro del músculo y no se
puede retirar.
Para quitarle la mala conciencia,
piense que la carne de cordero aporta proteínas de gran calidad y que es una
fuente interesante de vitaminas del grupo B, de hierro del tipo hemo (fácil de
absorber) y de fósforo, sodio y zinc.
La alternativa navideña a la carne
pasa por el besugo al horno, un clásico sabroso y plagado de minerales como el
yodo, el fósforo, el sodio, el magnesio o el potasio; de proteínas, con una
buena cantidad de vitaminas del grupo B y ¡sorpresa!, también vitamina A, de la
que carecen otros pescados blancos. Para que esté delicioso necesita poco más
que aceite de oliva, sal y limón, lo que lo convierte en un plato totalmente
saludable. El único “pero” es el precio, ya que el besugo cotiza al alza en
Navidad, disparándose espectacularmente su precio en estas fechas.
¡A
brindar!
Acompañar las comidas con champán o
con cava favorece la digestión porque estimula la secreción de jugos gástricos.
Ambos están libres de grasas y presentan propiedades nutricionales muy
similares.
También son de sobra conocidos sus
efectos positivos en el comportamiento, ya que estimula una decena de neurotransmisores (serotonina, dopamina,
noradrenalina…) responsables de la sensación de bienestar y de euforia, sin
olvidarnos de las endorfinas, que producen desinhibición. Si va a coger el coche,
deberá privarse de los beneficios de estas bebidas. Pero si ese no es su caso,
no olvide que, al igual que el vino, el champán y el cava son muy ricos en
antioxidantes (flavonoides, ácidos fenólicos), que conservan la buena salud de
las arterias.
El caviar (si se lo puede permitir) Me imagino que en esta época de
crisis no le hará especial ilusión saber que el caviar es bueno para la salud.
Pero a quien pueda pagarlo le alegrará estar al corriente de que el caviar está
cargado de omega-3 y de vitamina D, la vitamina del sol, que tanta falta nos
hace en los meses de invierno y que es indispensable para combatir las
infecciones y también para la prevención del cáncer.
Y de postre… dulces navideños Turrón,
polvorones, mazapanes, roscón de reyes… las tentaciones asaltan a los más
golosos también al final de las comidas. Todos son auténticas bombas calóricas,
así que la primera recomendación, la más obvia, es la moderación. La parte
buena es que los que tienen alta proporción de frutos secos (como el turrón),
contienen lípidos saludables, pues contienen una gran cantidad de grasas
insaturadas (las “buenas”) y además son ricos en ácidos omega-3. I
Infusiones
Estos días no le vendrán mal las
infusiones de hierbas naturales. De té
verde o también de cola de caballo o
diente de león (con cuidado los que tengan tensión alta) si se busca un
efecto diurético; de boldo o alcachofa
(para ayudar al hígado a metabolizar el exceso navideño de grasas), o de hinojo, melisa o comino contra los gases
y las digestiones pesadas.
Y para terminar, recuerde lavar bien
sus doce uvas (repletas de pesticidas) al dar la bienvenida al Año Nuevo. Eso
si es que, para poder tragarlas mejor con las campanadas, no les quita la piel, en la que se encuentra la
mayoría de sus propiedades: taninos, ácidos libres, minerales, fermentos y
celulosas.
¿Cuáles van ser sus menús para estas
Navidades?
Me encantaría que compartiera
conmigo y con todos los lectores de Tener S@lud su experiencia sobre las
comilonas navideñas. Puede enviarme un e-mail a contacto@saludnutricionbienestar.com o hacer un comentario en
SaludNutricionBienestar.com
¡A su salud y Felices Fiestas!
¡A su salud y Felices Fiestas!
Jean-Marc Dupuis
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Fuentes
> Yanovski JA, Yanovski SZ, Sovik KN, Nguyen TT, O'Neil PM, Sebring NG. A prospective study of holiday weight gain. N Engl J Med. 2000 Mar 23;342 (12):861-7.
Fuentes
> Yanovski JA, Yanovski SZ, Sovik KN, Nguyen TT, O'Neil PM, Sebring NG. A prospective study of holiday weight gain. N Engl J Med. 2000 Mar 23;342 (12):861-7.
Renaud S : Le régime santé. Odile Jacob,
Paris (France), 1995, p. 34.
Morrison H :
Serum folate and risk of fatal coronary heart disease. JAMA 1996, 275 (24) :
1893-1896.
martes, 4 de diciembre de 2012
Vamos a preparar aceite aromatizado con hierbas.
No hace falta recordar tres principios fundamentales:
a.- Utilizar siempre, siempre aceite de oliva virgen extra.
b.- Todas las variedades son igualmente útiles y dependerá de
vuestros gustos elegir unas u otras.También se puede usar algún coupage de
vuestro gusto.
c.- Del mismo modo que cada aceite suele ir mejor con unos
platos que con otros, no todos los aderezos se adaptan a todos los platos. De
nuevo influyen los gustos y las ganas de investigar nuevas combinaciones.
Nosotros os sugerimos algunos usos, pero seréis vosotros quienes decidiréis el
empleo final. De todas formas nuestro consejo es que se prepare una buena
cantidad ya que podrá utilizarse durante varias semanas.
Limpiar las hierbas (a ser posible frescas). Si las tenéis
en una maceta será suficiente con pasarles un trapo para quitarles el polvo. Si
las habéis cogido en el campo o comprado en el mercado aseguraros de eliminar
todos los restos de tierra. Lavadlas con agua y esperad a que estén secas.
Machacad en el mortero o triturad las hierbas y colocarlas
en un recipiente de limpio preferentemente que pueda cerrarse. Se debe añadir
un poco de sal en este momento. No os paséis que esto siempre tiene arreglo.
Podéis probar a poner algo de pimienta en grano para las cinco hierbas.
Agregad el aceite de oliva virgen extra de la variedad
elegida hasta que las cubra unos 4 o 5 centímetros, dependiendo de la cantidad
de hierba preparada. Aquí no hay más remedio que recurrir a la experiencia. Se
tapa herméticamente y se deja macerar de diez a doce días días en un lugar con
poca luz y fresco.
Y ya está. Conviene trasvasar el aceite a un recipiente de cristal transparente para que podamos apreciar el color y servirlo adecuadamente. En función de los gustos, se puede
colar el aceite y decorarlo con una rama de la hierba de que se trate. Otros
prefieren el aspecto natural, algo más turbio e igualmente sabroso.
Veamos algunas posibilidades, que pueden tantas cuantas
queráis imaginar. Las cantidades pueden variar en función de los fuerte que
queráis el preparado así que habrá que probar. Nuestras proporciones son para
salsa no demasiado fuertes, y las haremos para una cantidad de 250 cc de aceite
virgen extra.
Recomendamos Oleobetica Arbequino.
25 gr de albahaca fresca y una cuchara de las de café de sal.
Aceite con hinojo para pescados.
Recomendamos Oleobética Arbequino.
30 gr de hinojo, unos granos de pimienta blanca en grano,
una cuchara de las de café de sal.
Para esta preparación preferimos Oleobeica Picual.
6 ramitas de orégano.
1 ramita de romero.
2 hojas de laurel.
1 cucharadita de sal.
Aceite a los cinco aromas para casi todo.
Ahora nos inclinamos por Oleobetica Coupage.
10 gr de romero seco o una ramita fresca.
10 gr de tomillo seco o una ramita fresca.
10 gr de orégano seco o una ramita fresca.
10 gr de albahaca seca o una ramita fresca.
Una ramita de perejil.
1 cuchara de las de café y media de sal
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Maridaje del aceite de aceituna Picual
Mirad lo que hemos encontado en un viejo cuaderno. Se trata de un pequeño artículo sobre el maridaje del aceite de picual. Avisamos que el texto no es nuestro, aunque lo suscribamos integramente y agradecemos a su autor su confección. Lo que si es claro es que se trata de alguien adelantado a su tiempo porque habla de maridaje cuando éste era un concepto casi desconocido.
Conviene seguir sus consejos, así que nos pondremos a ello.
Que os aproveche.
Mirad lo que hemos encontado en un viejo cuaderno. Se trata de un pequeño artículo sobre el maridaje del aceite de picual. Avisamos que el texto no es nuestro, aunque lo suscribamos integramente y agradecemos a su autor su confección. Lo que si es claro es que se trata de alguien adelantado a su tiempo porque habla de maridaje cuando éste era un concepto casi desconocido.
Conviene seguir sus consejos, así que nos pondremos a ello.
Que os aproveche.
EL MARIDAJE DEL ACEITE DE OLIVA VIRGEN
EXTRA PICUAL
Los aceites extraídos de los olivos de
la variedad picual son afrutados, ligeramente amargos y huelen a la fragancia
de las hierbas recién cortadas.
Entre sus mejores cualidades cuentan con
la gran resistencia que muestran al enranciamiento. Asimismo poseen una
significativa cantidad de vitamina E.
De sabor fuerte es un aceite muy
indicado en ensaladas con componentes de sabor intenso, aquellas que incluyen, por
ejemplo algún queso azul, escabeches, etc.
Los aceites de variedad picual, en su
calidad virgen extra, son los ideales para guisar pescados y mariscos. Únicos
para oficiar el bacalao al pil-pil, o las gambas al ajillo.
Especial para realizar sofritos de
verduras, ya sean para tomarlos solos, como es el caso del pisto manchego, o en
asadilla de pimientos, o para realizar los sofritos de pimiento, tomate y
cebolla que son la base de potajes y salsas. Potencian el sabor de las
tradicionales sopas de ajo, al freír en aceite de oliva virgen extra el pan
para preparar los picatostes.
Maridan de forma especial en los estofados
tradicionales; en los escabeches dando replica a un buen vinagre, y en todos
aquellos platos que contengan ajo.
Son especiales para endulzarles el
corazón a las amargas alcachofas, o a sus primos mas salvajes, los alcauciles o
alcanciles.
Están especialmente indicados para
preparar los ajoblancos ya sean de almendras o de habas secas- los gazpachos
andaluces y los salmorejos, del mismo modo que no hay nada como un aceite de
oliva virgen extra de la variedad picual para atenuar el amargor de los
espárragos trigueros, o para prepararlos en tortilla, o para dar cuerpo a las
espinacas esparragadas que se preparan en la ciudad de Jaén, con su picatoste y
sus ajillos majados dando réplica al sabor frutado de estos aceites.
Para los platos preparados con setas
primaverales, o de otoño, nada como un aceite picual.
Picual, también, para preparar una
antigua y exquisita salsa en la confluyen las tres culturas mediterráneas
acrisoladas en las ensaladas con productos de nuestras huertas. Veamos su
receta: Junto a un chorreón generoso de
aceite de oliva picual virgen extra, se bate una cucharada de miel de abeja,
otra de mostaza, y otra de un buen vinagre amontillado, y se incorpora a la
ensalada sin más.
Son los adecuados para aliñar las ensaladas
elaboradas con verduras de hojas amargas como la escarola, la endibia, la
achicoria, los berros, el diente de león, la ruqueta o el jaramago, siendo los
más indicados para acompañar los tomates crudos picados con sal gorda. Están
especialmente indicados para preparar el all i oli -la salsa madre del
Mediterráneo aunque para esta salsa quizás convendría rebajarlo con un aceite algo
mas suave como el arbequino oel manchego de cornicabra. Son los de picual
únicos para freír unas habas con cebolleta y jamón serrano.
Picual para preparar el remojón de los
moriscos de la Alpujarra o la Axarquía, elaborado
con naranjas, cebolletas, tiras de bacalao, y aceitunas negras conjunción de
sabores agridulce como la vida misma--, en lo que se llama la ensalada de
naranjas.
Los aceites de oliva de la variedad
picual son únicos para la elaboración de platos farináceos como las
tradicionales migas de pan, así como para freír las chacinas del cerdo, o para
servir de espejo de fondo en los patés como el de perdiz, o el de jabalí.
Potencian el sabor tradicional de las
llamadas frutas de sartes (roscos fritos, pestiños, borrachuelos), o
innumerables dulces de la repostería conventual como las magdalenas caseras,
dando réplica de sabor a la manteca de muchos de estos dulces tradicionales.
Especiales para preparar en crudo
cualquier tipo de pipirrana, en las que el aceite de oliva virgen extra de la
variedad picual, a través de sus aspectos más frutados, pone el contrapunto
armónico en el sabor del resto de los ingredientes, efecto de sabores que se
pone de manifiesto al mojar un trozo de pan tierno en el aceite impregnado de
los jugos de toda la pipirrana.
No olvidemos que en la mayoría de los
casos el vino es una inmejorable compañía de la comida, pero el aceite de oliva
virgen extra es casi siempre la esencia misma del buen guiso que comemos. Al igual
que con los vinos, habremos de afirmar que una buena comida se merece siempre
un buen y adecuado aceite de oliva virgen extra de la variedad picual, y un mal
guiso siempre necesita de un buen aceite que la remedie para no ser devuelta a
los corrales culinarios, si es que se nos permite el símil taurino.
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