jueves, 3 de enero de 2013


Buenas noticias gastronómicas.. (aunque os las damos algo tarde...)
 
Sentimos hacerlo con retraso, aunque como dice el refrán: Nunca es tarde si la dicha es buena...
Esperamos que os sea útil en cualquier caso nuestra hallazgoón que cuando los cientificos tratan de alabar una grasa "la comparan con el aceite de oliva"..
Por el aceite, por nuestro aceite: Feliz Año Nuevo!!!!!!!!!!!!!
 

Las comilonas de Navidad

 ¿De verdad es necesario añadir esa cucharada de salsa aceitosa al pavo relleno que va a tomarse? Todavía casi no ha acabado de comer el jamón, el marisco y el foie del aperitivo y sabe que después le esperarán los quesos, el postre y los dulces navideños, que le van a hacer explotar.

Este año usted no está obligado a pasar por “esto” otra vez.

Según un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, todos los años en estas fechas engordamos 500 gramos. “Medio kilo no parece demasiado”, comenta el Dr. Hack Yanovski, autor de esta publicación. “Pero lo que de verdad nos ha llamado la atención es que el peso ganado ya no se pierde en los doce meses siguientes”. (1) Nochebuena, Navidad, Fin de Año, Año Nuevo, comida de Reyes… más las comidas de empresa, con amigos… Si usted cada Navidad gana medio kilo y luego no lo pierde, al cabo de veinte años habrá acumulado unos… sí, efectivamente: diez kilos más.

Las celebraciones de Navidad, que más bien podrían llamarse “las fiestas de los atracones”, explican claramente el aumento de peso que cada año se registra en las estadísticas de los países desarrollados.

Según las encuestas sobre la manera en la que vivimos estas fiestas, se trata de un período en el que nuestra actividad física disminuye, pasamos demasiado tiempo en atmósferas recargadas y nuestro ritmo de sueño se trastorna de forma notable.

Cuando no se duerme lo suficiente, cae el nivel de varias hormonas “quema-grasas”, como es el caso de la testosterona o de la hormona del crecimiento. También se reduce el nivel de leptina, una hormona que se libera en el flujo sanguíneo cuando aumenta la cantidad de grasa almacenada en los adipocitos (células grasas), para avisar al cerebro de que el cuerpo ya tiene suficientes reservas y debe inhibir el apetito. Por el contrario, con la falta de sueño aumenta el nivel de grelina, la hormona del apetito, que segrega el aparato digestivo y que provoca las ganas de comer. Esto hace que nos sintamos agotados por tanta comida y por la falta de ejercicio físico y de sueño, y que tratemos entonces de compensarlo… comiendo más, buscando cada vez más desesperadamente “darnos el capricho” a base de marisco jamón, carnes grasas, turrones y mazapanes, mientras nuestro organismo nos dice a voces que no puede más.

¿Significa esto, querido Lector, que cual guardián de la salud natural voy a animarle a celebrar este año las Navidades comiendo tofu?

No, quédese tranquilo. Las tradiciones están para respetarlas. Y aunque no sea más que por educación hacia su familia política, disfrute, inhale el delicioso aroma del pavo relleno que ya se está dorando en el horno… y prepárese para sentarse a la mesa.

Para disfrutar más de las fiestas es indudable que debemos ser moderados. Llene el vaso y el plato sin pasarse. Evite que las sobremesas se eternicen innecesariamente. Ante todo, aproveche que está con la familia para dar un paseo todos juntos después de comer. Y por último, compense los excesos de las grandes comilonas navideñas contentándose ese día con una infusión (sin azúcar) como cena, en lugar de abalanzarse sobre las sobras de la comida.

De esta manera, disfrutará más de las comidas y recordará las Navidades de 2012 con mejor sabor de boca.

No obstante, siendo rigurosos desde el punto de vista científico, estos alimentos que únicamente solemos tomar en Navidad también tienen sus propiedades… valiosas tanto para el cuerpo como para el espíritu. Conviene tenerlo en cuenta.

A continuación le voy a contar las características de los alimentos que se dispondrá a comer sí o sí esta Navidad:

El foie… ¿excelente para la salud? ¡Vía libre al foie!. Con ello no quiero incitar a su consumo, sobre todo si usted ha tomado la decisión de no consumirlo por respeto a los animales por el maltrato que supone la alimentación forzada que exige su producción.

Sin embargo, he prometido proporcionarle información sobre los efectos en su salud de los alimentos típicos navideños, y debo contarle la verdad sobre las propiedades nutritivas del foie. Porque lo cierto es que el foie, plato de lujo en muchos países en las grandes ocasiones -sobre todo en Francia-, se ha convertido también en bocado obligado en las mesas navideñas españolas (¡España se ha convertido en el segundo país más consumidor de foie del mundo!).

Usted no ha tenido que esperar a leerlo ahora en Tener S@lud para darse cuenta de que el foie es uno de los alimentos más calóricos que existen. Si se come demasiado, se engorda, eso no tiene vuelta de hoja.

Pero, al contrario de lo que podríamos imaginar, la grasa del foie es en su mayor parte buena. Se trata en un 56% de ácidos grasos monoinsaturados, es decir, los mismos que contienen el aceite de oliva. No tienen ningún efecto negativo sobre las arterias. (2) Y lo que es mejor: el foie reduce el riesgo cardiovascular. En efecto, contiene una dosis inmensa de vitamina B, indispensable en el ciclo de la metionina, un aminoácido esencial.

Por norma general, el organismo transforma la metionina en homocisteína, que se recicla ella misma en metionina gracias a la vitamina B. El problema está en que a muchos de nosotros nos falta vitamina B: algunos estudios afirman que entre el 67,5 y el 90% de los adultos nunca tendrá las cantidades recomendadas de vitamina B6, y entre el 40 y el 90% de la B9.

Esto significa que nuestra homocisteína no se está reciclando bien y se está acumulando en la sangre. Y eso es algo más que un fastidio porque, según las observaciones clínicas, el riesgo de sufrir un infarto se duplica o hasta triplica en las personas que tienen niveles altos de homocisteína.

La solución es muy sencilla: debemos elevar nuestros niveles de vitamina B, porque ésta elimina la homocisteína. Y efectivamente, los estudios realizados confirman que unos niveles altos de vitamina B en la sangre se asocian con un riesgo menor de sufrir un infarto. (3) Y señoras y señores, no existe ningún otro alimento sobre la faz de la tierra más rico en vitamina B que justamente….¡el foie!.

El doctor Kilmer McCully, el primero en observar los efectos negativos de la homocisteína en las arterias en 1969, atribuye la baja tasa de mortalidad por accidentes cardiovasculares en el sudoeste de Francia (donde se concentra el 90% de la producción de foie de Francia, que a su vez es líder mundial), precisamente al consumo de foie. Según él, el foie como concentrado de vitaminas de tipo B contribuye a conservar bajos los niveles de homocisteína en las personas que lo consumen.

No se ha realizado ningún estudio que demuestre que quienes toman foie gozan de mejor salud que el resto, pero 100 gramos de foie contienen un aporte considerable de vitamina B, hasta el 600% de lo recomendado para la B12… y sin correr el riesgo de sobredosis.

No quiero decirle con esto que le recomiendo que trate la hiperhomocisteinemia a base de foie aprovechando su alto contenido en vitamina B. Pero no he querido ocultarle esta interesante propiedad.

Para terminar, el foie es rico en vitamina A o retinol, excelente para los ojos, como su propio nombre indica (retinol, de retina).

Jamón, jamón.

El jamón, auténtica joya de nuestra gastronomía, sin duda tendrá un lugar destacado en las mesas navideñas.

Aunque todos se llamen jamón, no son el mismo jamón todo lo que compra bajo este nombre, pues varían en función de la raza del cerdo y de la alimentación. Lo hay ibérico (y a su vez de bellota, recebo, cebo o cebo de campo) o de cerdo blanco (a su vez serrano o curado) y a su vez paletillas (patas anteriores) y jamones (posteriores).

Desde un punto de vista nutricional, tampoco son iguales unos y otros. El jamón serrano tiene menos calorías y menos grasas que el ibérico, pero también tiene menos proteínas de buena calidad y también más sodio (malo para los hipertensos). Las supuestas propiedades nutricionales del jamón ibérico de bellota no son ningún mito: es antioxidante y tiene mucha vitamina E. La calidad de su grasa es excelente (más del 50% de su composición es ácido oleico, el del aceite de oliva), por lo que facilita la producción del colesterol bueno (HDL) y reduce a la vez el del “malo” (LDL).

En definitiva, que el cerdo ibérico alimentado libremente en dehesas de bellotas es un auténtico “olivo con patas” y su jamón, sin excesos, es beneficioso para la salud.

Salmón y marisco

Todos estos alimentos son ricos, muy ricos, en ácidos grasos omega-3

Como ya sabemos, los ácidos grasos omega-3 afectan directamente a la personalidad, la inteligencia y en particular a la salud cardiovascular. Nuestra dieta alimentaria debería contener la misma cantidad de omega-3 que de omega-6. Los omega-3, presentes en las nueces, el pescado azul y el marisco, hoy en día no son suficientes, e incluso gran parte de la población de los países industrializados ni siquiera los consume. Por el contrario, nos inflamos a tomar omega-6, que aparece en abundancia en el aceite de girasol. Este exceso de omega-6 frente a los omega-3 provoca numerosas patologías, entre ellas depresión y el aumento de casos de cáncer. Existen decenas de estudios sobre los peligros de las dietas altas en omega-6.

Las celebraciones de Navidad son la ocasión perfecta para reestablecer el equilibrio de ácidos grasos en beneficio deomega-3; es decir, para cuidar las arterias y el cerebro. Y la importancia de los productos del mar no se limita a esto. Las ostras y otros mariscos son ricos en antioxidantes (zinc, cisteína, taurina, selenio). Añádales un poco de limón y tendrá un potente salpicón de antiradicales libres, especialmente beneficiosos para los fumadores y para todos aquellos que viven con estrés o en ambientes contaminados.

Una cualidad inesperada del pavo relleno El pavo tiene una cualidad más al margen de sus propiedades nutricionales ya sabidas (es una carne blanca baja en grasa y poco calórica, cualidades que sin embargo se “neutralizan” al acompañarlo para la ocasión con un relleno y unas guarniciones super calóricas).Pero la sorpresa es que el pavo contiene un componente muy interesante, sobre todo en estas fechas: la N-acetilcisteína, que recarga las células del antioxidante gluthatión.

El glutathion es el más potente antioxidante intracelular conocido. Al ser un desoxidante corporal general tiene efectos contra la resaca, minimizándola o reduciendo su duración. Y si lo rellena con frutos secos como las castañas, sepa que éstas son ricas en potasio, que es excelente para la hipertensión, y contienen gran cantidad de fitoesteroles, unos compuestos que reducen el colesterol.

Si en su mesa de Navidad opta por el cordero al horno, no pierda de vista que es uno de los animales que acumula más grasa (que además es grasa saturada) en algunas de sus piezas. Si el cordero es joven, la mayor parte de la grasa está alrededor de las vísceras y bajo la piel, así que sólo tiene que resistir la tentación de comerse la piel y retirarla. Si el animal es mayor, la grasa está dentro del músculo y no se puede retirar.

Para quitarle la mala conciencia, piense que la carne de cordero aporta proteínas de gran calidad y que es una fuente interesante de vitaminas del grupo B, de hierro del tipo hemo (fácil de absorber) y de fósforo, sodio y zinc.

 Besugo al horno.

La alternativa navideña a la carne pasa por el besugo al horno, un clásico sabroso y plagado de minerales como el yodo, el fósforo, el sodio, el magnesio o el potasio; de proteínas, con una buena cantidad de vitaminas del grupo B y ¡sorpresa!, también vitamina A, de la que carecen otros pescados blancos. Para que esté delicioso necesita poco más que aceite de oliva, sal y limón, lo que lo convierte en un plato totalmente saludable. El único “pero” es el precio, ya que el besugo cotiza al alza en Navidad, disparándose espectacularmente su precio en estas fechas.

¡A brindar!

Acompañar las comidas con champán o con cava favorece la digestión porque estimula la secreción de jugos gástricos. Ambos están libres de grasas y presentan propiedades nutricionales muy similares.

También son de sobra conocidos sus efectos positivos en el comportamiento, ya que estimula una decena de  neurotransmisores (serotonina, dopamina, noradrenalina…) responsables de la sensación de bienestar y de euforia, sin olvidarnos de las endorfinas, que producen desinhibición. Si va a coger el coche, deberá privarse de los beneficios de estas bebidas. Pero si ese no es su caso, no olvide que, al igual que el vino, el champán y el cava son muy ricos en antioxidantes (flavonoides, ácidos fenólicos), que conservan la buena salud de las arterias.

El caviar (si se lo puede  permitir) Me imagino que en esta época de crisis no le hará especial ilusión saber que el caviar es bueno para la salud. Pero a quien pueda pagarlo le alegrará estar al corriente de que el caviar está cargado de omega-3 y de vitamina D, la vitamina del sol, que tanta falta nos hace en los meses de invierno y que es indispensable para combatir las infecciones y también para la prevención del cáncer.

Y de postre… dulces navideños Turrón, polvorones, mazapanes, roscón de reyes… las tentaciones asaltan a los más golosos también al final de las comidas. Todos son auténticas bombas calóricas, así que la primera recomendación, la más obvia, es la moderación. La parte buena es que los que tienen alta proporción de frutos secos (como el turrón), contienen lípidos saludables, pues contienen una gran cantidad de grasas insaturadas (las “buenas”) y además son ricos en ácidos omega-3. I

Infusiones

Estos días no le vendrán mal las infusiones de hierbas naturales. De té verde o también de cola de caballo o diente de león (con cuidado los que tengan tensión alta) si se busca un efecto diurético; de boldo o alcachofa (para ayudar al hígado a metabolizar el exceso navideño de grasas), o de hinojo, melisa o comino contra los gases y las digestiones pesadas.
 

Y para terminar, recuerde lavar bien sus doce uvas (repletas de pesticidas) al dar la bienvenida al Año Nuevo. Eso si es que, para poder tragarlas mejor con las campanadas, no  les quita la piel, en la que se encuentra la mayoría de sus propiedades: taninos, ácidos libres, minerales, fermentos y celulosas.

¿Cuáles van ser sus menús para estas Navidades?

Me encantaría que compartiera conmigo y con todos los lectores de Tener S@lud su experiencia sobre las comilonas navideñas. Puede enviarme un e-mail a contacto@saludnutricionbienestar.com o hacer un comentario en SaludNutricionBienestar.com

¡A su salud y Felices Fiestas!

Jean-Marc Dupuis

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 Fuentes
> Yanovski JA, Yanovski SZ, Sovik KN, Nguyen TT, O'Neil PM, Sebring NG.
A prospective study of holiday weight gain. N Engl J Med. 2000 Mar 23;342 (12):861-7.

Renaud S : Le régime santé. Odile Jacob, Paris (France), 1995, p. 34.

Morrison H : Serum folate and risk of fatal coronary heart disease. JAMA 1996, 275 (24) : 1893-1896.

martes, 4 de diciembre de 2012


Vamos a preparar aceite aromatizado con hierbas.

 Tiempo de fiestas, de celebraciones de comidas y cenas en familia y con amigos. Vamos a daros unas ideas para preparar aceite para aderezos originales y muy muy sabrosos que ayudarán a realzar el sabor de vuestros platos. Naturalmente que la imaginación es el único límite para crear tantos aceites condimentados como queráis. Vamos a dar solo unos pocos.
 No hace falta recordar tres principios fundamentales:
 a.- Utilizar siempre, siempre aceite de oliva virgen extra.
 b.- Todas las variedades son igualmente útiles y dependerá de vuestros gustos elegir unas u    otras.También se puede usar algún coupage de vuestro gusto.
c.- Del mismo modo que cada aceite suele ir mejor con unos platos que con otros, no todos los aderezos se adaptan a todos los platos. De nuevo influyen los gustos y las ganas de investigar nuevas combinaciones. Nosotros os sugerimos algunos usos, pero seréis vosotros quienes decidiréis el empleo final. De todas formas nuestro consejo es que se prepare una buena cantidad ya que podrá utilizarse durante varias semanas.

 Preparación

Limpiar las hierbas (a ser posible frescas). Si las tenéis en una maceta será suficiente con pasarles un trapo para quitarles el polvo. Si las habéis cogido en el campo o comprado en el mercado aseguraros de eliminar todos los restos de tierra. Lavadlas con agua y esperad a que estén secas.
Machacad en el mortero o triturad las hierbas y colocarlas en un recipiente de limpio preferentemente que pueda cerrarse. Se debe añadir un poco de sal en este momento. No os paséis que esto siempre tiene arreglo. Podéis probar a poner algo de pimienta en grano para las cinco hierbas.

Agregad el aceite de oliva virgen extra de la variedad elegida hasta que las cubra unos 4 o 5 centímetros, dependiendo de la cantidad de hierba preparada. Aquí no hay más remedio que recurrir a la experiencia. Se tapa herméticamente y se deja macerar de diez a doce días días en un lugar con poca luz y fresco. 

Y ya está. Conviene trasvasar el aceite a un recipiente de cristal transparente para que podamos apreciar el color y servirlo adecuadamente. En función de los gustos, se puede colar el aceite y decorarlo con una rama de la hierba de que se trate. Otros prefieren el aspecto natural, algo más turbio e igualmente sabroso.

Veamos algunas posibilidades, que pueden tantas cuantas queráis imaginar. Las cantidades pueden variar en función de los fuerte que queráis el preparado así que habrá que probar. Nuestras proporciones son para salsa no demasiado fuertes, y las haremos para una cantidad de 250 cc de aceite virgen extra.

 Aceite con albahaca para ensaladas.
Recomendamos Oleobetica Arbequino.
25 gr de albahaca fresca y una cuchara de las de café de sal. 

Aceite con hinojo para pescados.
Recomendamos Oleobética Arbequino.
30 gr de hinojo, unos granos de pimienta blanca en grano, una cuchara de las de café de sal.

 Aceite con orégano para carne de cordero y de caza.
Para esta preparación preferimos Oleobeica Picual.
6 ramitas de orégano.
1 ramita de romero.
2 hojas de laurel.
1 cucharadita de sal. 

Aceite a los cinco aromas para casi todo.
Ahora nos inclinamos por Oleobetica Coupage.
10 gr de romero seco o una ramita fresca.
10 gr de tomillo seco o una ramita fresca.
10 gr de orégano seco o una ramita fresca.
10 gr de albahaca seca o una ramita fresca.
Una ramita de perejil.
1 cuchara de las de café y media de sal

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Maridaje del aceite de aceituna Picual



Mirad lo que hemos encontado en un viejo cuaderno. Se trata de un pequeño artículo sobre el maridaje del aceite de picual. Avisamos que el texto  no es nuestro, aunque lo suscribamos integramente y agradecemos a su autor su confección. Lo que si es claro es que se trata de alguien adelantado a su tiempo porque habla de maridaje cuando éste era un concepto casi desconocido.
Conviene seguir sus consejos, así que nos pondremos a ello.
Que os aproveche.


EL MARIDAJE DEL ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA PICUAL


Los aceites extraídos de los olivos de la variedad picual son afrutados, ligeramente amargos y huelen a la fragancia de las hierbas recién cortadas.

Entre sus mejores cualidades cuentan con la gran resistencia que muestran al enranciamiento. Asimismo poseen una significativa cantidad de vitamina E.

De sabor fuerte es un aceite muy indicado en ensaladas con componentes de sabor intenso, aquellas que incluyen, por ejemplo algún queso azul, escabeches, etc.

Los aceites de variedad picual, en su calidad virgen extra, son los ideales para guisar pescados y mariscos. Únicos para oficiar el bacalao al pil-pil, o las gambas al ajillo.

Especial para realizar sofritos de verduras, ya sean para tomarlos solos, como es el caso del pisto manchego, o en asadilla de pimientos, o para realizar los sofritos de pimiento, tomate y cebolla que son la base de potajes y salsas. Potencian el sabor de las tradicionales sopas de ajo, al freír en aceite de oliva virgen extra el pan para preparar los picatostes.

Maridan de forma especial en los estofados tradicionales; en los escabeches dando replica a un buen vinagre, y en todos aquellos platos que contengan ajo.

Son especiales para endulzarles el corazón a las amargas alcachofas, o a sus primos mas salvajes, los alcauciles o alcanciles.

Están especialmente indicados para preparar los ajoblancos ya sean de almendras o de habas secas- los gazpachos andaluces y los salmorejos, del mismo modo que no hay nada como un aceite de oliva virgen extra de la variedad picual para atenuar el amargor de los espárragos trigueros, o para prepararlos en tortilla, o para dar cuerpo a las espinacas esparragadas que se preparan en la ciudad de Jaén, con su picatoste y sus ajillos majados dando réplica al sabor frutado de estos aceites.

Para los platos preparados con setas primaverales, o de otoño, nada como un aceite picual.

Picual, también, para preparar una antigua y exquisita salsa en la  confluyen las tres culturas mediterráneas acrisoladas en las ensaladas con productos de nuestras huertas. Veamos su receta: Junto a un chorreón generoso de aceite de oliva picual virgen extra, se bate una cucharada de miel de abeja, otra de mostaza, y otra de un buen vinagre amontillado, y se incorpora a la ensalada sin más.

Son los adecuados para aliñar las ensaladas elaboradas con verduras de hojas amargas como la escarola, la endibia, la achicoria, los berros, el diente de león, la ruqueta o el jaramago, siendo los más indicados para acompañar los tomates crudos picados con sal gorda. Están especialmente indicados para preparar el all i oli -la salsa madre del Mediterráneo aunque para esta salsa quizás convendría rebajarlo con un aceite algo mas suave como el arbequino oel manchego de cornicabra. Son los de picual únicos para freír unas habas con cebolleta y jamón serrano.

Picual para preparar el remojón de los moriscos de la Alpujarra  o la Axarquía, elaborado con naranjas, cebolletas, tiras de bacalao, y aceitunas negras conjunción de sabores agridulce como la vida misma--, en lo que se llama la ensalada de naranjas.

Los aceites de oliva de la variedad picual son únicos para la elaboración de platos farináceos como las tradicionales migas de pan, así como para freír las chacinas del cerdo, o para servir de espejo de fondo en los patés como el de perdiz, o el de jabalí.

Potencian el sabor tradicional de las llamadas frutas de sartes (roscos fritos, pestiños, borrachuelos), o innumerables dulces de la repostería conventual como las magdalenas caseras, dando réplica de sabor a la manteca de muchos de estos dulces tradicionales.

Especiales para preparar en crudo cualquier tipo de pipirrana, en las que el aceite de oliva virgen extra de la variedad picual, a través de sus aspectos más frutados, pone el contrapunto armónico en el sabor del resto de los ingredientes, efecto de sabores que se pone de manifiesto al mojar un trozo de pan tierno en el aceite impregnado de los jugos de toda la pipirrana.

No olvidemos que en la mayoría de los casos el vino es una inmejorable compañía de la comida, pero el aceite de oliva virgen extra es casi siempre la esencia misma del buen guiso que comemos. Al igual que con los vinos, habremos de afirmar que una buena comida se merece siempre un buen y adecuado aceite de oliva virgen extra de la variedad picual, y un mal guiso siempre necesita de un buen aceite que la remedie para no ser devuelta a los corrales culinarios, si es que se nos permite el símil taurino.

martes, 27 de noviembre de 2012

Del olivo a la botella en unas horas.
 
Ya estamos de campaña. Cada año la misma emoción, la misma esperanza, igual desasosiego. Se repiten los ceremoniales desde el campo a la almazara: deseos de buena suerte, que todo vaya bien, ya veremos como se nos da...
Rituales de miles de años en los que se repiten las jaculatorias aunque cambie la maquinaria. Pero el espíritu es el mismo a lo largo del tiempo. Tambien nosotros estamos embargados de la misma emoción y queremos transmitirla a nuestros amigos. Para aquellos que ya conozcan el proceso, será una forma de recordarlo desde la pantalla; para los que no, será la forma de mostrarles en muy pocos pasos como se obtiene el zumo de la aceituna, nuestro aceite.
Y queremos que vean que es un proceso natural, sencillo y lleno de toda la grandeza de las cosas simples, que parecen fáciles cuando se hacen de la forma correcta.
Con los frescos del otoño comienza la transformacion interior de la aceituna transformando parte de la misma en aceite, a finales de octubre o primeros de noviembre comienza a cambiarle el color, es el envero, y a partir de entonces se puede recoger. Se obtendrá un aceite mas amargo al principio, pero los gustos son variados así que todo está bien si así lo decides.
 
La primera etapa es la recogida de la aceituna. Se vibra el árbol y se recoge la aceituna sobre grandes mantones extendidos bajo las ramas. De lo que se trata es de no golpear la aceituna (porque los golpes se transfroman en acidez) y de EVITAR QUE CAIGA AL SUELO Y SE ENSUCIE DE TIERRA O SE MEZCLE CON LA QUE DERRIBA EL VIENTO. Es la que se llama aceituna de vuelo.
 
 
Del suelo al camión y a la almazara. Una vez allí, el maestro seleccionará la tolva en la guadar los frutos agrupandolos por variedad, calidad del fruto, limpieza, etc.
 

 
 
 
Ahora pasamos el fruto por un molino y tendremos una pasta. Aquí empieza el verdadero proceso de elaboración. En primer lugar batiremos la pasta para homoeneizarla y tambíen calentarla ligeramente y favorecer, así, la formación de gotitas de aceite que puedan separarse con mayor facilidad del resto de la masa.
 
Esto es muy importante. Si queremos obtener aceite de calidad batiremos la masa a baja temperatura, si lo que nos preocupa es obtener la mayor cantidad de aceite, aumentar el rendimiento industrial, aumentaremos la temperatura, tendremos mas aceite pero de peor calidad. Cuando se hace a baja temperatura, alrededor de los veinte grados centígrados, se dice del aceite que está obtenido en frío, se conseguirá menos aceite pero la excelencia lo exige. El de las fotos es el aspecto que presenta nuestra masa en las batidoras.
 


 
 
 
La masa se centrifuga en maquinas decantadoras haciendo que el aceite , menos denso, se separe de resto de pulpa, hueso y agua (orujos y alpechines), se somete enseguida a un ligero "lavado" para eliminar restos de impurezas. Y se acabó.
 
El brillante chorro de aceite que cae al final de proceso ya está listo para almacenar o envasar. Si se quiere aceite sin filtar (para quitar restos de humedad) puede ya embotellarse. En rama de suele denominar a este aceite virgen.
 
 
 
 
Si se quiere presentar limpio y algo mas brillante lo pasamos por un filtro sin presión para evitar que se caliente y pierda sus caracteristicas organolépticas (aroma, sabor, color...)
 
 

 
 
 
 
 
Solo es esto: nada menos que un zumo natural, molturada la aceituna limpia y elegida, batiba y centrifugada en frio, sin tratamientos químicos, resultado de un año de cuidados del arbol, del fruto...de un año de espera.
 
Y en apenas 12 horas del arbol a la botella:
Aceite de oliva virgen extra. Una joya sencilla. 
 

 
 
 

lunes, 26 de noviembre de 2012

El pasado sábado tuvimos la ocasión de compartir tiempo, aceite, saberes y aprendizaje con un grupo de blogueras/cocineras de Málaga. Largo repetir el nombre de todas así que nos referiremos solo a la organizadora de tan buen encuentro: Mª Angeles Sánchez Serrano. Ella, que asumió la responsabilidad de reunirnos y organizarnos la mañana, fue una de las grandes protagonistas. Otro, como no podía ser de otra manera fue el aceite de oliva. Le dedicamos nuestro homenaje y tratamos que tan atentas participantes conocieran algo más de nuestra joya gastronómica y darles a conocer algo de los entresijos comerciales que rodean el comercio del aceite, para ayudarles a comprar un poco mejor y hacerlas menos dependientes de los reclamos de marketing que no siempre se corresponden con elementos de calidad auténticos.

Lo que fue un auténtico lujo fue la presencia de D. Federico Soriguer, Jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Carlos Haya. Un investigador, un sabio, un hombre sencillo al fin que destinó una mañana de sábado (el primero después de muchos meses, que tenía para descansar y disfrutar con su familia) a trasmitir, con la generosidad que solo tienen los grandes, parte de sus conocimientos a un grupo de escuchantes, heterogéneo en su formación, uniforme en el interés por lo que se nos contó.

Porque fue, efectivamente, ameno e interesante. Y nos convenció, una vez mas, que la política comercial del aceite de oliva no debe basarse, ni en subvenciones ni protecciones, sino en la difusión de las ventajas para la salud del aceite, científicamente probadas.
Repasó las ventajas conocidas, los efectos beneficiosos para la salud de una forma didáctica y asequible para el auditorio. Pero sobre estos efectos hay abundante literatura.

Tres aspectos de sus recientes investigaciones nos llamaron poderosamente la atención:
- Los niños de 2 a 8 años, que toman aceite de oliva regularmente en su dieta, son menos obesos que los que toman otras grasas.
 - El aceite de oliva ayudar a formar y liberar las hormonas que regulan el efecto saciante de los alimentos. De esta forma, una ingesta en la que interviene el aceite de oliva, produce un efecto saciante mayor que otra de contenido calórico similar.
 - El aceite de oliva es el que menos se degrada al freír los alimentos, comportándose mejor el aceite de oliva virgen.

Otras muchas características y ventajas citó en su conferencia, estudiadas y corroboradas empíricamente. Nos quedamos, por el momento, con estos tres.

¿No les parece que sería mucho mas importante para aumentar el consumo del aceite de oliva dar a conocer sus efectos beneficiosos para la salud, que volvernos locos con presentaciones, botellas, etiquetas, acciones destinadas a diferenciar unos zumos de otros? Nosotros así lo creemos.

Pero volvamos a la reunión de amigas blogueras/cocineras. Nos acogieron, nos ofrecieron la oportunidad de aprender con y de ellas, nos deleitaron con sus recetas y nos demostraron que no estamos equivocados al hacer del aceite de oliva el centro de nuestra vida.
Gracias de nuevo. Que se repita pronto.




lunes, 22 de octubre de 2012

De donde somos.
Muchas empresas tienen una explicación sobre el nombre que eligen para presentarse ante el mercado, los amigos y el mundo. Otras, solo letras que se han elegido al azar. Nosotros tenemos un nombre escogido a conciencia.
Nos gusta la Historia, nos gusta reconocernos en ella porque a nuestra historia le debemos lo que somos. A veces no nos gustamos a nosotros mismos, como personas o como pueblo, y decidimos cambiar la historia para así se explique mejor la realidad que vivimos.
No es original la idea. No es sólo aquello de que "los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla", es algo más. Más en el sentido político.
Mucho mejor que nosotros lo cuenta George Orwell en su "1984". Leedlo. Solo una frase: Si controlamos el pasado controlamos el presente y el futuro. Se adapta el pasado a nuestro presente y "voilá" ya tenemos una explicación  a lo queremos ser.
Por eso nos gusta la Historia. Pero la que fue, no la que modelamos a nuestro antojo.
Por eso le pusimos Bética a nuestra sociedad. Buscamos en nuestra Historia, en la de nuestra tierra y en la de nuestro producto, el aceite.
Vino a España con los fenicios (o quizás antes) pero lo que aquellos se encontraron distaba mucho de ser algo parecido a un territorio en el sentido político y administrativo.
Ved el mapa de la Península Ibérica preromana:

 
 
Demasiadas tribus y escasa influencia sobre nuestros dias.
Y llegaron los Cartagineses y fundaron Cartago Nova (Cartagena), que nos quedaba fuera de nuestra tierra. Afortunadamente tuvieron a bien guerrear con los romanos en varias Guerras Púnicas y Roma, victoriosa, se asentó sobre la Península Ibérica. El mapa romano ya nos dice mas cosas:
 
 
  Y los romanos nos dieron un pais, una organización administrativa, vias de transporte, obras públicas, la base de nuestro idioma... Y el cultivo del aceite se extendió por toda la Baetica y se exportaba a Roma en tal cantidad que las ánforas de barro en las se transportaba llegaron a formar un monte: el Monte Testaccio.... También le dimos filósofos, artistas y un par de Emperadores (pero esa es ya otra historia).
 
Y por todo ello somos Betica, porque nos sentimos parte de una tradición de dos mil años y nos sentimos orgullosos de ello.
Por nuestra parte, solo un pequeño homenaje con lo que sabemos hacer: un aceite, del que tambien nos sentimos orgullosos, que no desmerezca nuestra Historia


martes, 3 de julio de 2012

Es algo ya sabido, pero hay que recordarlo mil veces: Los beneficios del aceite de oliva para la salud.
Leedlos, otra vez, ahora en inglés.
Visitad: http://www.oliveoiltimes.com/olive-oil-health-benefits